Política Confesable: Estefan Garfias, arribista y doble cara

• Se queda en residuos del PRD, pero va con AMLO
• Huirá, como las ratas, cuando el barco se hunda

Cortesía de El Correo de Oaxaca/Tomás Ezequiel Toledo

Para estas horas, según el propio José Antonio Estefan Garfias, habrá platicado ya con Andrés Manuel López Obrador, el dirigente del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), para sumarse al furor que provoca, cuando todavía falta un año y tres meses para las elecciones presidenciales, el exjefe de gobierno de la Ciudad de México.

Para Estefan se trata de un paso que da después de haber colaborado con su jefe de pandilla, el juniorcique Diódoro Carrasco Altamirano, a saltar a la nómina donde lo puso el sátrapa Ulises Ruiz Ortiz, y volver a cobrar como funcionario de Gabino Cué Monteagudo. Es decir, de transitar del PRI al PRD, y enseguida a una coalición PAN-PRD, y ahora a Morena.

Se ha pintado, pues, de todos colores: un auténtico camaleón. Oportunista, esa es la definición que más le acomoda. Pero además tiene algo de listillo: amaga con irse a Morena, porque ya se ha dado cuenta que, en la próxima integración de las candidaturas al Senado, el coordinador del PRD -otro mediocre-, Francisco Martínez Neri, está por ganarle la nominación para 2018.

COMO DIPUTADO FEDERAL NO CUMPLE

Pues bien, primero en Oaxaca y después en la Ciudad de México, donde cobra de diputado federal -porque asiste poco a las sesiones- dio distintas entrevistas para anunciar que se queda en el PRD, faltaba más, pero que su corazoncito está con López Obrador.

Es un decir, porque al mismo tiempo que coquetea con Morena, sin irse de la comida y los ingresos que le representa estar en el PRD, también coquetea con el Partido Acción Nacional. Según él, ambos partidos lo desean.
Se trata de un deseo insano, y como si se tratase de vender favores carnales en una esquina, él se ofrece al mejor postor. Depende de lo que le ofrezcan Morena y el PAN dirá a quién entrega su cuerpecito.

Una de las entrevistas la concedió a La Jornada, que publicó sus traviesas y aviesas intenciones en la edición del jueves pasado. Para tener más información sobre esa platica con Estefan, se logró una conversación con los reporteros que lo entrevistaron.

La entrevista no fue nada cómoda para Estefan, que se molestó cuando uno de ellos le dijo, según nos contaron, que Morena estaba recibiendo el cascajo del PRD.

Este fue el diálogo, según la grabación que amablemente nos hicieron llegar:

Reportero.- Dicen que Morena ya se comienza a llenar de cascajo del PRD, porque ya ven que ese partido es insalvable.

Estefan Garfias.- La diferencia entre entrevista y provocación es cómo se pregunta. Pero voy a contestar. No sé a qué te refieras con cascajo. No en mi tierra. En Oaxaca el mole sabe diferente.

Estefan Garfias.- “Dime quién es cascajo para que te pueda contestar”, se enfureció Estefan.
Reportero. -Miguel Barbosa, tú, cualquier otro…

Estefan Garfias.- ¡Yo no soy cascajo! Soy un ser vivo. No voy a contestar eso.

Estefan todavía ofendió a uno de los reporteros, a quien le cuestionó su profesionalismo, y éste le reviró: “Tú, que eres un arribista, no puede poner en duda mi profesionalismo. No te lo admito. Arribista”.

Y, claro, se trata de un arribista. Apenas en 2015 Estefan Garfias todavía era priista, pero debió dejar el partido de sus amores por qué así se lo ordenó Gabino. Sin ningún pudor se convirtió en tránsfuga con tal de ser candidato y perdió, a pesar de que su jefe trató de truquear el proceso, y a pesar de todo no le dio para impugnar el resultado.
Ahora le dijo a La Jornada, con el oportunismo y el cinismo que le caracterizan:

“He declarado desde hace algunas semanas que el candidato con el que más me identifico es López Obrador, va a arriba en las encuestas, aun cuando no se hayan definido los candidatos de PRI y PAN.

“De igual forma he recibido invitación de algunos de los aspirantes presidenciales del PAN, aunque no he platicado a fondo, y me imagino que es por el número de votos del proceso electoral a gobernador, que cuando se analizan, hay votos de los partidos, pero son más por el personaje de la coalición”.

Vaya, vaya. Pepito se la creyó: ahora resulta que los votos de la coalición PAN-PRD fueron porque él es muy bonito, exitoso, jacarandoso y un hit, un hombre carismático que arrastra masas hipnotizadas tras de sí, como el flautista de Hamelin.

En esa entrevista, sin embargo, también da pistas de por qué busca pegarse a la figura de López Obrador, como la rémora que es:

“Hay un grupo que trata de impulsar un acuerdo de las izquierdas. Y tenemos que empujarlo desde la base, no esperar que la dirigencia decida. Es la estrategia que decidimos varios diputados y dirigentes, y desde luego muchos de los que conforman la base. En mi distrito más de 25 por ciento ya se fue a Morena.

“Porque para la base no hay una distinción entre el PRD y López Obrador. Antes de que se vayan todos, hacemos una propuesta concreta”.

Esto es, que los dirigentes ya se han quedado atrás y se dio cuenta que, de continuar en los escombros que quedan del PRD, ya no tendrá oportunidad de seguir medrando con la política y a costa de los electores que simpatizan con López Obrador.

Le preguntaron:

Pregunta.- Te fuiste del PRI para ser candidato del PRD, hace dos años. Luego fuiste candidato del PAN-PRD. ¿Ahora te vas a Morena?

Respuesta.-Es distinto. Renuncié al PRI, firmé una carta y acepté una invitación. En este caso no estoy hablando de una renuncia al PRD. Aquí varios diputados han suscrito su apoyo a López Obrador sin salirse del PRD.

Pregunta.- A Miguel Barbosa lo quitaron de la coordinación por eso.

Respuesta-Ese es otro rollo. Yo no he hecho las declaraciones que ha hecho Barbosa. Yo preguntaría, ¿hay otros que han declarado su afinidad con López Obrador y siguen en la bancada?

Pregunta.- ¿Así que va a estar con un pie aquí y otro allá?

Respuesta.- Como perredista quisiera un candidato del PRD fuerte, pero no lo hay. No es nuestro momento. Tratamos de tomar un candidato que coincida con nosotros, aunque sea de otro partido, pero es de izquierda. No veo, y quiero mucho a los que se han pronunciado por el PRD, pero no hay manera de lograr niveles de competitividad. No hay, esa es la verdad.

Se tiene un candidato de izquierda con muchas posibilidades y nosotros tenemos un porcentaje que no nos da ni tenemos un candidato tan sólido. No es entonces un pecado votar por un personaje de izquierda, aunque todo lo demás votemos por el PRD.

No se va porque como diputado del PRD todavía sigue teniendo ingresos extraordinarios que la garantizan mantener su tren de vida, pero no porque le guste mucho continuar con la camiseta negra y amarilla.

Hay además mucha desmemoria:

A Gabino Cué, López Obrador le hizo la campaña de 2010, pero cuando Gabino resultó más pillo que Ulises Ruiz, el dirigente de Morena dijo que lo había traicionado.

Ahora resulta que el paje de Gabino ve en López Obrador al próximo Presidente, y por eso lo sigue. Navegará en dos aguas, hasta que el barco perredista se hunda y él huya como las ratas.

Los reporteros le dijeron que en Tabasco, los tabasqueños se refieren a personajes ambivalentes como él, con una definición: andan reboleando. Es decir, que nada en aguas dulces como en aguas saladas y el pez encantado.

Así Estefan, que no se define, prefiere practicar una especie de bipolaridad política. Demencial.

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