Quintero en su Tinta

• Hospital inconcluso de Tlaxiaco, promesa de campaña de diputados
• Tenorio Vasconcelos y Gabino Cué deben estar en la cárcel
• Cómo quitarles la sonrisa a los corruptos

Cortesía de El Correo de Oaxaca/Antonio Quintero

Eran los tiempos felices del gabinismo, y todos se encontraban paladeando la miel, viajes de intenso placer, hospedaje gratis -a cuenta del erario por supuesto-, y la comida, en algunos casos también, viajaban al interior del estado, sus comunidades, era obvio que debían sólo llegar a las cabeceras municipales pues ahí por lo menos habían uno o dos hoteluchos o casas que servían como tal, en otras de las veces salidas a la Ciudad de México y a otras partes de la república, y salvo honrosas excepciones unas vacaciones inmerecidas al extranjero, como sucedió con el ilustre y aventurero funcionario que estuvo a cargo de la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico ( STyDE), su nombre José Zorrilla de San Martín Diego, un nombre que suena como un apellido de la vieja y pomposa España y que por ello se lució este personaje como si lo fuera.

Este sujeto que junto con toda su pandilla de corruptos gabinistas hundió a más no poder al jodido, acabado y abandonado pueblo oaxaqueño.

Lo sepultaron primero con promesas luego con engaños y finalmente con toda la ola de corrupción que se generó en ese episodio que duró seis largos años, corto para ellos y largo, muy largo para el pueblo oaxaqueño.

Uno, por uno, de esos funcionarios públicos desfilaron junto con sus parodias en cada una de las secretarías, dependencias en que estuvieron laborando, simulando servir al pueblo, haciéndoles creer que solucionarían sus problemáticas, pero todo se fue al escaño, a las alcantarillas, sirvió para maldita la cosa, para nada.

Seis años que sólo llegaron a burlarse de todo un pueblo y de sus instituciones gubernamentales, cada uno de los que intervino en esas fechorías, que se convirtió en una plena corrupción total, los seis años fueron el año de hidalgo: ¡chingue su madre el que deje algo! Y así fue…

LA DESCOMUNICACIÓN SOCIAL DE GABINO CUÉ

En los tiempos del gabinismo eran los días felices de los mentirosos, que desde comunicación social desprendían grandes obras imaginarias, y poéticas, de los coordinadores de ese departamento; las grandes mentiras del famoso gobierno del cambio adornaban las portadas de los diarios de entonces, y eran notas a ocho columnas, todo era espuma de blancor, era la “bonanza” que construyó Gabino Cué Monteagudo, para hacer creer a los ilusos que efectivamente era un gobierno de cambio, de alternancia, de transición slogans muy bien definidos y respaldados incluso por los diputados de los dos legislaturas LXI y LXII que gobernó con ellos, precisamente eran los diputados de la flamante coalición de partidos que defendían cada acción de gran valentía de su patrón entonces llamado Gabino Cué Monteagudo, hoy prófugo de la justicia.

Posiblemente ahora podrán relatar aquellas hermosas “hazañas” del imperio gabinista y su nido de corrupción que hizo desde el mismo palacio de gobierno, cifras maquilladas, estadísticas de que Oaxaca ya era de primer mundo, o de que la Guelaguetza era conocida por todos y adornos sistemáticos de un gobierno dócilmente corrupto, torpe, inepto, negligente y con él su abuso de autoridad que apuntaló muy bien Germán Tenorio Vasconcelos, hoy huésped distinguido de la penitenciaría de Ixcotel.

Por supuesto que todos los funcionarios deben rendir cuentas y los que fueron titulares de comunicación social también, por omisión y complicidad de las grandes y terribles mentiras que realizaron y abonaron a la burla en contra del propio pueblo oaxaqueño.

APRUEBAN 13 MILLONES DE PESOS Y… ¡DESAPARECEN!

La red hospitalaria que realizó el gobierno de Ulises Ruíz Ortiz, y que dejo inconclusa, no fue motivo para que el gobierno de aprendices pero rapaces que comandó Gabino Cué Monteagudo no concluyera dentro de su gobierno por lo menos un hospital de alguna región, por el contrario, su entonces secretario de Salud, Germán

Tenorio Vasconcelos, le importó un cacahuate, pero hábilmente lo destinó para su desaparición.
Es decir, Tenorio Vasconcelos desapareció el recurso público que ya estaba asignado a dichos hospitales, ejemplo, el hospital de Tlaxiaco donde se autorizaron 13 millones de pesos para continuar su construcción.
En aquel entonces era más de la mitad del sexenio gabinista y el Congreso Local se afinaban los presupuestos para el Plan Estatal de Desarrollo, el entonces diputado local de la LXII legislatura Sergio López Sánchez como presidente de la Comisión de programación y presupuesto le solicitó la intervención presupuestaria para dicho hospital, a lo que Germán Tenorio tuvo que aceptar.

Como los políticos mañosos Germán Tenorio, dijo que sí pero nunca dijo cuando iban a aterrizar esos más de 13 millones de pesos, recursos para el hospital de Tlaxiaco.

Así entonces se preparó la llegada del ruiseñor Germán Tenorio Vasconcelos a la cabecera municipal de Tlaxiaco, Alejandro Aparicio Santiago era entonces el presidente municipal y anfitrión de la tan distinguida visita, Tenorio Vasconcelos llegó muy temprano acompañado de algunos representantes de medios de comunicación, hubo un desayuno y ahí se realizó una conferencia de prensa.

Se dio a conocer el presupuesto para el empleo de los 13 millones de pesos, se abonaría a la conclusión de dicho hospital, hubo fiesta, se le atendió como a un Rey, se preparó el terreno con una jornada médica, hubo el disfraz de una audiencia de salud con una carpa estilo árabe, asistieron pobladores humildes de esa región, con una salud precaria y ahí quedó el maquillaje de esa danza de millones de pesos que nunca más se volvieron a ver, fueron las dulces palabras de aliento, de burla, de engaño de Germán Tenorio Vasconcelos el entonces flamante titular de los Servicios de Salud de Oaxaca.

HOSPITALES COMO PROMESAS DE CAMPAÑA

Y nunca más se volvió a insistir en ese recurso destinado ya para el Hospital de Especialidades de Tlaxiaco, pero vinieron los tiempos de campaña de todos los partidos políticos, y todos realizaron su campaña y argumentaron la misma en dicho hospital es decir todos los candidatos lucraron con el recurso “fantasma” de los 13 millones de pesos.

Y fue el diputado entonces local, Sergio López Sánchez, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), quien tenía de primera mano, los argumentos de esos recursos destinados por lo que le fue fácil montar su campaña política en ello, basado en que finalmente ese recurso llegaría para dicho nosocomio, pero no fue así.

Los candidatos más fuertes de los partidos políticos en esa región que eran el PRD y PRI, a la diputación y a la presidencia municipal por Tlaxiaco se esmeraban en decir que ganando la elección llegarían tales recursos y así poder concluir dicho hospital.

Apostaban los perredistas y su coalición que ganaría en esa turbia elección el candidato a la gubernatura por Oaxaca, José Antonio Estefan Garfias, y con ese triunfo acabarían las pesadillas para los oaxaqueños, lamentablemente para ellos no fue así, y hoy han pintado su raya para desconocer también a Germán Tenorio Vasconcelos.

Sin embargo, muchos candidatos de diferentes regiones y de ese partido político le apostaron al triunfo de quien pensaban que era el sucesor de Gabino Cué Monteagudo.

Su técnica de campaña era que si ganaban se iba a concluir con la red hospitalaria que había dejado inconclusa Ulises Ruíz Ortiz y que también la había dejado igual o peor el mismo Gabino Cué.

Les sirvió como promesa de campaña, convencieron a la gente que sí votaban por ellos y por la coalición a la gubernatura por Oaxaca la salud de los oaxaqueños iba a cambiar, iba a ser de primer mundo.

Pero no solo eso, sino que ahora el mismo diputado -ahora diputado federal- Sergio López Sánchez, le sirvió muy bien pues por esa razón logró la diputación federal pero ahora se ha sumado ya a la exigencia de esos 13 millones de pesos que dicen que Tenorio Vasconcelos los desvió o desapareció.

Ahora el diputado federal López Sánchez, se deslinda totalmente de aquellos días de bonanza, pues señala que en junio de 2015 solicitó a la Auditoría Superior del Estado (ASE), iniciar procedimientos administrativos y jurídicos contra el ahora ex titular de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), German Tenorio Vasconcelos para deslindar responsabilidades por la presunta malversación de recursos que fueron etiquetados para el hospital de Tlaxiaco.

Las preguntas obligadas; ¿Por qué esperó el diputado federal, Sergio López Sánchez, tanto tiempo para declararlo? ¿Tuvo que ser detenido el exsecretario de Salud, Germán Tenorio Vasconcelos para darse cuenta de la malversación de los recursos? ¿Por qué no lo hizo cuando dejó la diputación local del Congreso oaxaqueño?

¿Ese recurso público fue utilizado para las campañas políticas de la coalición? ¿O fue para la campaña de José Antonio Estefan Garfias a la gubernatura?

De ser corroborado toda esa cloaca que permaneció con Gabino Cué Monteagudo, ¿quiénes más caerán en prisión?

Germán Tenorio Vasconcelos, fue un claro operador gabinista y el recurso faltante de más de 22 mil millones de pesos en el Sector Salud hace probable toda la red de mafias que se construyó desde el interior de esa nefasta administración en perjuicio de millones de habitantes, un delito de lesa humanidad por lo que el propio Gabino Cué Monteagudo debe dar y rendir testimonio de esas terribles acciones cobardes en contra de su propio pueblo. Pero no solo eso, el ahora exgobernador debe ser detenido y puesto a disposición de las autoridades correspondientes por dichos actos criminales y delictivos.

Los gobiernos actuales deben acabar con la impunidad y la corrupción, es el primer paso que se debe demostrar cuando se llega al triunfo electoral y luego se toma la protesta ya como gobernador de un estado, pero antes que suceda esto, los funcionarios públicos a cualquier cargo deben cumplir cabalmente con los requisitos que dicta la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos… Pero por desgracia quienes llegan a esos puestos llegan totalmente enfermos de avaricia, de ambición, egocentrismo, cobardía y soberbios, pero muy jodidos del cerebro, o posiblemente ya es tiempo de quitarles la sonrisa a todos esos corruptos… aplicándoles todo el peso de la ley… Gabino Cué Monteagudo, debe estar en la cárcel, es la exigencia también del senador petista, Benjamín Robles Montoya… Porque ya apareció la ubicación de su domicilio para recibir las respectivas notificaciones… ¡Hasta la próxima!

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