LOS NEGOCIOS DE JORGE CASTILLO Y ALBERTO BENÍTEZ TIBURCIO.

La Secretaría de Finanzas de Gabino Cué, se convirtió en caja “chica” para apoyar campañas políticas y partidos de oposición.

Otro funcionario clave en todos estos desvíos es Alberto Benítez Tiburcio, quien cobraba para entregar a tiempo los recursos.

Jorge Castillo Díaz, aparece ooooootra vez en la corrupción, para negar recursos a la mayoría de los municipios.

Empresas fantasmas cobraron la obra pública fantasma en el gobierno de Gabino Cué Monteagudo.

CORTESÍA DEL CORREO DE OAXACA/ARTURO SORIANO

Alberto Benítez Tiburcio, fue subsecretario de Planeación, Programación y Presupuesto de la Secretaría de Finanzas del gobierno del Estado de Oaxaca (SEFIN), en el sexenio de Gabino Cué.

Tuvo toda la libertad para operar financiera, administrativa y políticamente, con recursos del Gobierno del Estado de Oaxaca, la campaña de José Antonio Estefan Garfias, entonces candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), al gobierno de Oaxaca y alfil obispo de Jorge Castillo Díaz, principal operador financiero de Cué Monteagudo.

Alberto Benítez Tiburcio, realizó el más grande operativo de ingeniería financiera, para continuar el saqueo histórico de uno de los estados más pobres del país.

El ex funcionario de la Secretaría de Finanzas, emprendió una estrategia del gobierno del estado, para posesionar política y electoralmente a Estefan Garfias, en los 570 municipios.

La estrategia consistía en que los recursos que mandaba la Federación de participaciones municipales y programas de desarrollo social y municipal que les corresponden a los municipios, fueran entregados tardíamente para manipular libremente y presionar a las autoridades municipales de todo el estado, para que indujeron el voto a favor de José Antonio Estefan Garfias.

En Oaxaca, la clase política sabía perfectamente que la candidatura a la diputación federal, fue comprada a la cúpula del (CEN del PRD), para así lanzar el proyecto llamado “Pepe Toño” a la gubernatura del estado.

Posteriormente, esa misma clase política sabía de antemano que los resultados de la elección interna del (PRD), para elegir a su candidato a la gubernatura del estado de Oaxaca, serían a favor de Pepe Toño.

Eso trajo como consecuencia abrir la caja de pandora en la compraventa de candidaturas, a modo y compradas por pedido anticipado con las graves consecuencias denunciadas por el senador Benjamín Robles Montoya, en el sentido de que se trató de una elección antidemocrática, armada y amañada para José Antonio Estefan Garfias.

Pagar anuncios espectaculares por todo el estado, fueron parte de los apoyos que había logrado con recursos del estado, y con el visto bueno de Jorge Castillo Díaz, principal operador político y de los negocios del gobernador de Oaxaca, Gabino Cué.

ESTRATEGIAS DE ALBERTO BENÍTEZ

El objetivo de Alberto Benítez, era reventar la estructura política en los municipios más importantes del estado de Oaxaca, con la liberación de las mezclas de recursos y las participaciones económicas que les corresponden a cada municipio.

El financiamiento de la campaña del candidato al gobierno de Gabino Cué, era operada, por un lado, por Alberto Benítez Tiburcio, con el manejo de los recursos que les corresponde a los municipios, y por otro lado con los recursos de los programas federales como son los del (FONDEN), dineros que debieron ser canalizados principalmente, para obras de caminos rurales de comunidades de los municipios de Oaxaca.

Estos recursos de (FONDEN), son obras no ejecutadas y si cobradas, son obras fantasmas que fueron facturadas por empresas (OUTSOURCING), y que tan solo en el año 2013, según una fuente de la Secretaría de Finanzas, estas empresas facturaron más de 800 millones de pesos en obras fantasmas, pero éstas solamente recibieron como pago 47 millones de pesos por facturar.

Posteriormente, en el 2015K se facturaron más de 450 millones de pesos del (FONDEN), en (CAO).
Esa misma fuente, con documentos probatorios exhibe la forma en que se facturaron en el 2015 y 2016 más de 900 millones de pesos por cada año.

En este caso, Caminos y Aeropistas de Oaxaca (CAO), debe demostrar qué obras se realizaron y por qué se pagaron esas cantidades millonarias.

La Secretaria de las Infraestructuras de Oaxaca (SINFRA), y sus dependencias de la Comisión de la vivienda de Oaxaca (CEVI), y la Comisión Estatal del Agua (CEA), realizaron más obras fantasmas, facturadas y cobradas por empresas (OUTSOURCING).

CÓMO OPERABA JORGE CASTILLO DÍAZ

La otra parte de la operación estaba a cargo de Jorge Castillo Díaz, quien era el encargado de los negocios y manejo discrecional de los recursos del gobierno del estado.

Diputados locales y federales, secretarios del gabinete, directores de organismos descentralizados, líderes sociales, líderes sindicales y presidentes de comités estatales del (PAN) y (PRD), pasaban a la oficina del Coco Castillo, a rendirle cuentas e informes de la política estatal y los negocios que salían de las oficinas gubernamentales.

Los partidos políticos y todas las dependencias estatales no recibían, en tiempo y forma, las aportaciones, prerrogativas y recursos que les corresponden porque El Coco Castillo, se encargaba de tener el dinero en cuentas bancarias donde le rendían dividendos.

Entre seis u ocho meses, generaban los retrasos para la entrega en sus participaciones. Esta era una de las muchas operaciones que comandaba Jorge Castillo Díaz.

ACUERDOS POLÍTICOS FAMILIARES

Alberto Benítez Tiburcio, ex subsecretario de Planeación, Programación y Presupuesto de la Secretaría de Finanzas del gobierno del Estado, es militante del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Alberto, es además esposo de Viridiana Manzano, que fue candidata en el 2012, al Senado de la República por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM); Héctor Raúl Benítez Toledo, militante del Partido Acción Nacional (PAN), y seleccionado como precandidato a una diputación federal, es padre de los hermanos Alberto y Mariana Benítez Tiburcio, actual diputada federal plurinominal y dirigente nacional de las mujeres priista (OMPRI).

Conocida en Oaxaca como la “familia pluripartidista y democrática” que, debajo de la mesa, se apoyan con recursos del erario público de Oaxaca, sin importar ideologías o compromisos partidistas, proyectos y aspiraciones de los demás militantes de los otros partidos.

NEGOCIOS DE FAMILIA

Los negocios de la familia los lidera Viridiana Manzano, con su empresa Servicios en Inteligencia Financiera Empresarial y Gubernamental (SIFEG), que está vinculada con la oficina de Alberto Benítez Tiburcio, ex subsecretario de Planeación, Programación y Presupuesto de la Secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado de Oaxaca (SEFIN), quien es el que decidía los recursos asignados a los 570 municipios de Oaxaca, además de ser el omnipotente y único funcionario que decidía las mezclas de los recursos para obras de infraestructura social municipal.

Todo esto, sin faltar Jorge Castillo, figura del operador político y financiero del gobernador Gabino Cué.

En su página web, http://www.sifeg.com.mx/, Viridiana presume como clientes a los municipios más importantes del estado de Oaxaca como, Santa María Huatulco, Loma Bonita, Salina Cruz, Tlaxiaco, Santa Cruz Xoxocotlán, Tlacolula de Matamoros, Juchitán de Zaragoza, Tuxtepec y Oaxaca de Juárez.

A estos municipios y muchos más, se les facturan los servicios del tráfico de influencias, que significaba la relación de su marido Alberto como funcionario que decidía las finanzas de los municipios.

Como ejemplo, la empresa (SIFEG), cobró al municipio de Tlaxiaco la suma de 725 mil pesos, con la factura número 234 de fecha agosto 2013, que emitió la empresa Supervisora Administrativa Empresarial S.A. de C.V., con domicilio fiscal en Heriberto Frías 1439-401 en la Colonia del Valle de la Ciudad de México.

Este cobro fue por concepto de asesoría y seguimiento mensual, referente a la supervisión de las fórmulas aplicadas al cálculo de las participaciones del ramo 28, correspondientes a los meses de agosto y septiembre, del ejercicio fiscal 2013.

La empresa, además, facturó en ese mismo mes al mismo municipio un monto de 542 mil pesos, por la prestación de servicios profesionales relativos a la asesoría fiscal mensual, referente a la recuperación y cobro del impuesto sobre traslación de dominio en el mes de junio del ejercicio fiscal 2013#. La factura que ampara el cobro es la número 235 de la misma empresa ese mismo día.

También hubo otras relaciones de familia, como la de Cristina Tiburcio Espejel, sobrina de los hermanos Tiburcio Benítez y actual esposa del expresidente municipal de Santa Cruz Xoxocotlán, las cuales servían para ampliar la red de complicidades y del tráfico de influencias para incrementar los millones facturados con más de diez empresas fantasmas que cobraban los favores a los municipios de Oaxaca.

Además, (SIFEG), facturó al municipio de Tlaxiaco sus servicios de asesoría y tráfico de influencias con la factura número 354, de la empresa Sistemas Empresariales la Gioconda S.A. con domicilio fiscal en Catalina 107, Colonia San Felipe del agua en la ciudad de Oaxaca de Juárez.

Este monto fue por 362 mil pesos, y cobró con la factura 400 de la misma empresa por 254 mil pesos, por concepto de asesoría financiera.

Con la factura número 311, de la empresa Consultoría Especializada en Servicios Municipales Barslom, S.A. de C.V., Viridiana Manzano, facturó 439 mil pesos, por concepto de servicios profesionales de asesoría fiscal.

Según una fuente, se afirma que tan sólo a ese municipio que se vio beneficiado por Alberto Benítez, con recursos autorizados adicionales desde la subsecretaría de Planeación, Programación y Presupuesto de la Secretaría de Finanzas (SEFIN), en sólo dos meses Viridiana le facturó con esas empresas más de cinco millones y medio de pesos, que es la forma y fondo como obtienen millonarias ganancias por supuestas asesorías.

Otro municipio más que está o estuvo controlado por los Benítez Tiburcio, es Tlacolula de Matamoros, cuyas autoridades por servicios de asesoría administrativa y financiera, pagaron un millón quinientos sesenta mil pesos y recibieron la factura número 28 de la empresa “Soluciones de Logística e Integral Heyshell, S.C”. con domicilio fiscal en Privada de Monte Albán, número 6 en la colonia Reforma en la Ciudad de Oaxaca De Juárez.

Para colmo de los municipios del estado de Oaxaca, la empresa (SIFEG), propiedad de la esposa de Alberto Benítez Tiburcio, ex subsecretario de Planeación, Programación y Presupuesto de la Secretaría de Finanzas (SEFIN), facturó con la empresa Sustento Real Empresarial S.A. de C.V., al municipio de Santa María Huatulco, la cantidad de 257 mil pesos, por concepto de prestación de servicios con la factura número 964 del mes septiembre y, hubo otro cobro o pago, con la numero 910, por 262 mil pesos, por concepto de asesoría financiera por el mismo mes de septiembre.

Todas estas empresas eran utilizadas por dos años y desechadas para no pagar impuestos al (SAT).

CÓMO OPERA LA FAMILIA

Relaciones de familia como la de Cristina Tiburcio Espejel, sobrina de los hermanos Tiburcio Benítez, y actual esposa del expresidente municipal de Santa Cruz Xoxocotlán, sirven para ampliar la red de complicidades y del tráfico de influencias para incrementar los millones facturados con más de diez empresas fantasmas.

Al municipio de Huatulco le facturó con la empresa Sistemas Empresariales la Gioconda S.A. de C.V. 366 mil pesos, por asesoría financiera en el mes de marzo y se tiene documentado que, en solo un año, les facturó con varias empresas más de 15 millones de pesos, por concepto de asesoría municipal, que es la forma como opera la “pareja de las finanzas”, para lavar y poder seguir “apoyando” a los municipios de Oaxaca con los recursos autorizados por Alberto Benítez Tiburcio, ex subsecretario de Planeación, Programación y Presupuesto de la Secretaría de Finanzas (SEFIN).

Así, Mariana Benítez Tiburcio, siendo candidata del (PRI), a la diputación plurinominal, en mayo del año 2014 fue “Mayordoma de la Vela Angélica Pipi”, donde el grupo Los Ángeles Azules, cobró más de dos millones de pesos por amenizar esta fiesta istmeña.

Un millón y medio fueron los gastos adicionales de la fiesta como es la tradicional “La lavada de ollas”, donde tocaron dos conjuntos musicales; “La regada de frutas”, donde se rentaron caballos, carretas y bandas de música que acompañaron el desfile con comida y bebidas que se regalaron el día de la fiesta.

Todo esto se comentó en Juchitán, porque en lugar de ser una fiesta popular tradicional fue un espectáculo que rompió con la cultura y tradición de la “Vela Pipi”, y se preguntaba la gente ¿Quién pagó tan millonaria suma de dicho festejo?

Habitantes de toda la región del Istmo, trataban de adivinar que fue la “pareja financiera” Alberto y Viridiana, hermano y cuñada de la actual diputada federal priista Mariana Benítez Tiburcio, que apenas empieza su carrera política en el estado y ya salen los casos de corrupción de “la familia pluripartidista”.

Y de todas estas corruptelas, Gabino y Castillo, dejaron hacer y dejaron pasar. Alberto Benítez Tiburcio, fue el hombre de todas las confianzas de Gabino, Jorge, Enrique y Gerardo.

 

Leave a Comment
¡Síguenos en Twitter!
Portada de la Semana
Caricaturas de Ben Morín
" "
Spot Semanario de Opinión