Ruiz-Healy Times: Ciberataques afectarán a México

• Se vislumbra intervención rusa en elecciones 2018 (balazo)
• Padrón electoral, en riesgo de intervención para ser manipulado
• Que vienen los rusos, Que vienen los rusos, filme de 1966 con final feliz
• Candidatos o gobernantes populistas no son agradables a la ciudadanía

Cortesía de El Correo de Oaxaca/Eduardo Ruiz Healy

Escribí sobre el tema de la muy probable intervención rusa en la elección presidencial de 2018. Al redactar mi texto ignoraba que se había cometido un ciberataque contra decenas de miles de computadoras alrededor del mundo, entre ellas las de la petrolera rusa Rosneft, las del gobierno y la banca ucranianos, y las varias empresas multinacionales en el Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Polonia y Estados Unidos.

El de hace unos días fue similar al ataque de marzo pasado, cuando un virus extorsionador (ramsomware, en inglés) infectó a más de 300,000 computadoras. Quienes esparcieron el virus amenazaron con destruir la información que contenían sus discos duros si sus dueños no pagaban un rescate equivalente a 300 dólares en bitcoins. Según se sabe, 30 empresas depositaron ese monto a la cuenta de bitcoins asociada con el ataque.

Fue uno más de los muchos ataques perpetrados este año por hackers, terroristas y gobiernos contra computadoras localizadas en más de 100 países, entre ellos México.

Ante los hackeos y ciberataques perpetrados cada vez con mayor frecuencia, todas las organizaciones públicas y privadas del mundo, así como los particulares que navegan en la red, deben preocuparse por lo que ocurre actualmente en el ciberespacio.

El riesgo de ser víctima de un ciberataque aumentará exponencialmente en el futuro cercano. De acuerdo con Microsoft, el ciberespacio susceptible de ataque se está expandiendo con rapidez y en 2020 unas cuatro mil millones de personas estarán en línea, manejando volúmenes de datos ¡50 veces mayores que los de hoy”!

Los hackers que trabajan por su cuenta o para alguna agencia gubernamental de un país, pueden causar daños terribles a una persona, empresa o una nación. Si el ciberataque es exitoso, puede inutilizar los sistemas de transmisión de datos que permiten que una organización moderna funcione eficaz y eficientemente.

No hay que ser muy creativo para imaginar cómo un particular o un gobierno pudieran afectar a México mediante diversos ciberataques. La lista del padrón nominal de electores que está en la memoria de las computadoras del Instituto Nacional Electoral (INE), pudiera ser manipulada para darle una ventaja a un partido o candidato, un hackeo exitoso pudiera obtener la información que hay dentro de la computadora de un candidato para después diseminarla públicamente, como le ocurrió a la del coordinador de la campaña electoral de Hillary Clinton. Los daños al sistema económico y político pudieran ser graves.

Si la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA) pudo ser exitosamente hackeada hace poco tiempo, es lógico suponer que lo mismo le sucederá a cualquier entidad pública y privada de nuestro país. Ojalá se estén tomando las precauciones necesarias y los encargados de la ciberseguridad no se sientan muy confiados.

¡CUIDADO CON LOS RUSOS!

Qué vienen los rusos, Que vienen los rusos (The Russians are Coming, The Russians are coming) es el título en español de una película estadounidense del año 1966 que de manera cómica narra las peripecias de los tripulantes de un submarino soviético que encalla en un pequeño puerto de Nueva Inglaterra y de los habitantes del lugar que creen que están siendo invadidos por los comunistas. La comedia tiene un final feliz, situación que raramente ocurrió en las siempre tensas relaciones que desde 1945 a 1991 existieron entre Estados Unidos y la Unión Soviética (URSS) y, desde 1992 a la fecha, entre Estados Unidos y la Federación Rusa que substituyó a la extinta URSS.

En los años de la Guerra Fría, el temor de estadounidenses y soviéticos era ser atacados por misiles nucleares del bando contrario o, mínimo, que su país fuera invadido por las tropas del enemigo.

Afortunadamente nunca ocurrió un enfrentamiento entre las dos grandes potencias nucleares ya que ambas decidieron enfrentarse indirectamente, apoyando con dinero y armas a los diferentes países que abierta o simuladamente fueran sus aliados.

Hoy, a pesar de que sigue vigente la amenaza de una guerra nuclear que seguramente acabaría con nuestra civilización, la pugna entre ambas potencias se está desarrollando en el ciberespacio, en donde cada una de las partes trata de afectar la realidad de la otra interviniendo los sistemas computarizados que controlan casi todos los aspectos de la actividad humana.

Los estadounidenses seguramente intentan, y a veces lo logran, intervenir y, si el caso lo amerita, afectar los sistemas de transporte, de distribución de energía eléctrica, de transacciones financieras, de comunicaciones de los rusos y de otros países amigos y enemigos. También los rusos hacen lo mismo en todo el mundo y es muy probable que un buen número de gobiernos lo hagan si es que tienen los recursos económicos, tecnológicos y humanos para lograrlo.

Varios gobiernos, entre ellos los de Estados Unidos, Holanda y Francia, han denunciado al de Rusia de intervenir en sus procesos electorales con el fin de debilitar a aquellos candidatos que no son del agrado del presidente Vladimir Putin, quien está decidido a crearle problemas a sus enemigos en el exterior mediante el hackeo de sus sistemas cibernéticos que debido al Internet son más vulnerables que nunca.

México le presenta al gobernante ruso una gran oportunidad para generarle un inmenso problema a Estados Unidos. Si logra manipular la elección presidencial del año entrante para que triunfe el populista nacionalista Andrés Manuel López Obrador, se asegurará de introducir una piedra en el zapato de Trump y quien lo suceda en el poder hasta 2024, por lo menos. A los gringos no les conviene nada tener de vecino a una versión mexicana de Nicolás Maduro.

En conclusión: ¡Cuidado con los rusos y su hackeo!

LOS POPULISTAS DETESTAN A LOS MEDIOS

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el gobernador independiente de Nuevo León, Jaime Rodríguez; el dueño de Morena, Andrés Manuel López Obrador y otros populistas del hoy y del ayer, sienten odio hacia los medios de comunicación que los cuestionan y critican.

Los populistas son demagogos y saben que las soluciones que ofrecen para resolver los problemas de una entidad geopolítica -sea ésta una ciudad, estado o país- son mentiras bien concebidas diseñadas con el propósito de engañar a personas ignorantes, confiadas, esperanzadas o francamente idiotas.

También saben que en los medios hay muchos periodistas que no se creen sus patrañas y falsas promesas y cuestionan constantemente sus propuestas, políticas y decisiones.

La reacción de los populistas ante la crítica es atacar a los medios que perciben como sus enemigos personales, a los dueños de los mismos y a quienes en ellos trabajamos.

En México está el ejemplo de “El Peje” López, quien califica a los medios que lo critican y cuestionan como parte de lo que él denomina “la mafia del poder”, un grupo perverso que solo existe dentro de su muy tropical y calenturienta imaginación, cuyo objetivo es mantener a México en el atraso, empobrecer a la mayoría y enriquecer a solo unos cuantos.

El tabasqueño lleva años asegurando que los medios no le abren las puertas para que a través de ellos pueda difundir sus mensajes; que la radio, televisión y medios impresos le han aplicado un boicot con el fin de que el pueblo no conozca sus ideas. Esta es una mentira diseñada para posicionarlo como un hombre perseguido por los medios poderosos que son propiedad de unos cuantos ricos. Y me consta que es una mentira porque desde 2000, año en que se dio cuenta de que yo no avalaría sus ideas, decidió no aceptar mis invitaciones para ser entrevistado en mis programas de radio y TV.

Otro populista que también ha adoptado la actitud de agredir a los medios que lo critican es Jaime Rodríguez.
A quien le gusta que le digan “El Bronco”, ha resultado ser solo un pequeño Pony, un gobernador mediocre incapaz siquiera de controlar lo que sucede en la cárcel de Topo Chico, la principal en su estado. Después de 636 días en el poder ha demostrado no tener las cualidades mínimas para garantizar la seguridad de sus paisanos, incumpliendo así una de sus principales promesas de campaña.

Al igual que el tabasqueño, el nuevoleonés se lanza contra los medios que cuestionan la eficacia de su administración. Es más, hasta amenaza con auditar fiscalmente a los propietarios del periódico regio El Norte.

Ni Trump se ha atrevido a intimidar así a algún medio estadounidense.
Los populistas son nefastos.

Leave a Comment
¡Síguenos en Twitter!
Portada de la Semana
Caricaturas de Ben Morín
" "
Spot Semanario de Opinión