POLÍTICA INCONFESABLE: MARTÍNEZ NERI…

FRANCISCO MARTÌNEZ NERI

CORTESÍA DEL CORREO DE OAXACA/Rodrigo Villar

Francisco Martínez Neri, es un personaje que ha vivido al abrigo del erario desde distintas posiciones, tanto en el gobierno del Estado de Oaxaca, hasta en el Congreso Federal.

No es un hombre brillante. Lo distingue su capacidad de ser connivente con sus patrones, y obsecuente con sus pares. Esa actitud le ha arrojado frutos invaluables para el político medio en Oaxaca como en el resto del país.

Se recuerda a Martínez Neri, apenas semanas atrás, lanzando fieros ataques contra el “populista, dueño de Morena”, es decir Andrés Manuel López Obrador.

Francisco Martínez Neri no tiene lealtad, ni ideología, ni vergüenza. La única lealtad que él conoce es consigo mismo.

Francisco Martínez Neri sólo tiene intereses.

Veamos porqué. De ser un don nadie, un profesor sin mayores méritos académicos, más que el de estar en el momento preciso, con las personas precisas, y en grupo indicado, consiguió el respaldo del gobierno de Ulises Ruiz, el Chacal, de Chacaltongo, para empoderarse en la Rectoría de la UABJO.

De ahí se desprendió una meteórica carrera política, al abrigo de Ulises Ruiz, y no de un determinado grupo universitario como él quiere que se asiente cuando se trata de recordar su pasado.

De ser un modesto académico, Francisco Martínez Neri pasó a ejercer el poder, que desde la Universidad estatal –con recursos públicos-, puso a su disposición para hacer campaña, y convertirse en el fiel de la balanza política en las filas del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Qué pasó con Martínez Neri, que este viernes 11 de mayo anunció su salto chapulinesco, su cambio de careta política del perredismo al morenismo.

HÉCTOR BAUTISTA

De ahí que lo primero que se nos viene al recuerdo es su férreo ataque a Andrés Manuel López Obrador, y las causas de éste, porque ponen en riesgo los intereses del grupo mafioso que se ha apoderado de la dirigencia nacional del PRD.

Como un advenedizo notable, Francisco Martínez Neri, se despojó de su careta filo priísta (con estrechas ligas a Ulises Ruiz), para trasladarse a las filas del PRD. En su momento adujo que el perredismo constituía la opción social y democrática vinculada a su forma de pensar y concebir el mundo. Abandonó el barco ulisista cuando no le convino más ser identificado por el sector magisterial de Oaxaca como el operador del ex gobernador, en sus ligas con el magisterio local.

Le ha resultado más que conveniente deshacerse de etiquetas políticas, que lo comprometan, y sobre todo, pongan en riesgo sus intereses personales.

Ya instado en el PRD, con las siglas de una de las corrientes que se ha apoderado de ese partido, Alternativa Democrática Nacional (ADN), Francisco Martínez Neri al tanto alcacique –dueño de ese grupo-, Héctor Bautista, que éste sin chistarlo lo impulsó hace tres años para que ocupara la coordinación del PRD en el Congreso Federal.

Obviamente el perredismo nacional, que ya se había asentado, en alianza con el PAN (maldita dupla de izquierda-derecha), en gobierno del estado encabezado por Gabino Cué, hizo del estado de Oaxaca la punta de lanza de un grupo que se creyó, y se sigue creyendo, controlará al perredismo.

En lo que no recalaron esos intereses, fue que el PRD se encuentra en vías de extinción, quien sí lo visualizó, y tomó una decisión hábil, fue Francisco Martínez Neri.

No hay que regatearle a éste, hoy ex perredista, el oportunismo para tomar una decisión. Como ciudadanos es necesario exigirle congruencia. No se le puede confiar nada a un personaje que abandona, como las ratas, el barco a la deriva. Él no representa valores ideológicos, como lo mencionamos anteriormente, representa intereses.

En la situación que vivimos, no sólo los oaxaqueños, sino todos los mexicanos, resulta intolerable que un partido como Morena, y su candidato presidencial, acepten de buenas a primeras, bajo el principio de que en política no hay enemigos, a quien, si ya traicionó dos veces, lo más seguro es que traicionará una tercera.

ULISES RUIZ ORTIZ

¿Por qué Morena? ¿Por qué Andrés Manuel? Tanto vale Francisco Martínez Neri como para generar una ola de desconfianza en ustedes, cuando los ciudadanos ni siquiera hemos acudido a votar el primero de julio.

Entre los ciudadanos, Francisco Martínez Neri, tiene poca valía como político y como hombre.

Ahora resulta que es un representante de un partido que no tiene ideología.

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