Los Bazucazos de… Barbosa le da otra puñalada al PRD

Cortesía de El Correo de Oaxaca/Ubaldo Díaz

El PRD está herido de muerte. Ya son muchas las puñaladas que le han dado en el último año y parece que la última, la de Miguel Barbosa, ha sido la de mayor daño, después de la que le dio Andrés Manuel López Obrador cuando abandonó el partido para hacer el suyo: Morena.

Se han salido muchos y no había pasado nada, como el daño que logró la puñalada de Barbosa. Ni cuando se salió Cuauhtémoc Cárdenas el sol azteca no quedó tan mal herido. Hoy se ve moribundo y difícil de recuperarse.

Está en terapia intensiva y casi en coma. Espera que alguien llegue a darle respiración de boca a boca para recuperarse. Pero se ve difícil porque sus entrañas están maltrechas.

No se han podido poner de acuerdo en su candidato al Estado de México, luego de que no pudieron colgarse del PAN y mucho menos de Morena. Tampoco logran mantener firme a su dirigente Alejandra Barrales, que un día se tabalea y otro también. Viven la peor crisis de su vida.

Esa puñalada que les dio Barbosa los pone al borde del cuarto sitio en el tablero electoral de este año. Ni en Nayarit, ni en Coahuila, ni en Veracruz, y mucho menos en el Estado de México tienen posibilidades de algún triunfo. Sus voceros en el Senado de la República, los pocos que les quedan, y los de San Lázaro, pregonan su fortaleza. Sin embargo, no se necesita estudioso de la política para darse cuenta que es un partido desahuciado.

No hay duda que López Obrador les va ganando la pelea, luego de que lo corrieron del partido. El tabasqueño los quería destruir y lo está logrando. Dejó a muchos incondicionales en las filas perredistas para ordenarles renunciar en un momento determinado y estratégico. Así ha ocurrido. Morena no es realmente Morena, es un nuevo PRD o un partido pintado.

Morena se ha ido nutriendo con puro perredista. Desde su fundación muchos cambiaron de camiseta y otros siguieron encubiertos, como hoy vemos a Barbosa, o como vimos a Zoé Robledo, Alejandro Encinas o Mario Delgado, entre otros.

No hay duda que seguiremos viendo a muchos perredistas que abandonarán el barco para tirarse a los brazos del tabasqueño. Así lo planeó desde su salida. Dejó a muchos infiltrados que hoy se han quitado la máscara, pero faltan más. Se quitarán la capucha en otro momento si el PRD no los detecta antes y los expulsa sin temblarles la mano. Son traidores y punto.

Ahora, ver a Barbosa verdaderamente da pena, después de que veíamos a un político íntegro y de principios, pero con esa infidelidad, pues a muchos decepcionó y cada día que pasa vemos a un hombre más necio y hasta demagogo, porque querer aferrarse al hueso envuelto en la bandera de su libertad de expresión y de elegir al político y partido que más lo convenza, y al mismo tiempo vivir del partido que le ha llevado al cargo que tiene, pues no hay duda que no tiene ideología, sólo intereses y personales.

Barbosa debe reconocer que no es un trabajador que reclama sus derechos laborales cuando ha sido despedido. Es un político que representa a un partido en un órgano legislativo, y si decidió cambiar de ideología o bandera, que se vaya y ya, y que renuncie a todo lo que le pertenece al su partido. En una empresa despiden a alguien, y se acabó toda relación. No puede seguir reclamando pagos o privilegios.
Sin embargo, parece que la intención de Barbosa es hacerle el mayor daño al partido que le dio lo que tiene.

FREDY MARRUFO Y SU PASADO

Donde no cayó nada bien la reciente decisión de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), de Rosario Robles, fue en Quintana Roo. Pues el recién nombrado delegado en esa entidad, Fredy Marrufo, tiene un pasado bastante gris en el estado.

Marrufo Martín es señalado de proteger y avalar las cuentas públicas del exgobernador Félix González Canto. Además de como titular de la Secretaría de Hacienda estatal, fue el responsable de avalar que en cuatro años (2006-2010) la deuda de la entidad pasara de mil 880 millones de pesos a 10 mil 037 millones. Y por si eso no fuera suficiente, cuando fue presidente municipal de Cozumel, Fredy Marrufo gozó de los servicios gratuitos de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA), lo que ahora implicó que el Ayuntamiento tuviera que renegociar para pagar los 3.3 millones de pesos que se adeudan.

El estado implementa por primera vez las Asociaciones Público-Privadas, las llamadas APP’s, como un novedoso instrumento para generar proyectos de beneficio público, con recursos privados. La SCT, de Gerardo Ruiz Esparza, ha echado mano de este recurso para la construcción, modernización y conservación de infraestructura carretera.

Tal es el caso de las autopistas Querétaro-San Luis y Coatzacoalcos-Villahermosa, dos APP’s de conservación que suman una inversión de más de 9,530 millones de pesos para mantener en óptimas condiciones 291 kilómetros, durante los próximos 10 años. Un esquema redondo donde el estado no pierde rectoría, se comparte riesgos, se trabaja bajo índices de desempeño y se generan empleos. Así de claro lo dejó Ruiz Esparza en la presentación de la Estrategia de Impulso a los Proyectos de Asociación Público-Privado, que tuvo lugar ayer en NAFINSA.

El jalisciense Arturo Zamora se puso el overol para salir a las calles en auténtico respaldo a los candidatos priistas que compiten por las gubernaturas del Estado de México, Coahuila y Nayarit, además de los municipios en Veracruz. Naturalmente la operación es parte de la estrategia electoral que desplegará la CNOP que él encabeza y que buscan hacer sentir la fuerza, o mejor dicho su músculo político que los pueda llevar al objetivo de ganar tres de tres.

Leave a Comment
¡Síguenos en Twitter!
Portada de la Semana
Caricaturas de Ben Morín
" "
Spot Semanario de Opinión