Quintero en su Tinta: Metrobús, del fracaso a la continuidad

• Ratifican negocio redondo de Vargas Varela
• Sevitra navega entre corrupción y opacidad

Cortesía de El Correo de Oaxaca/Antonio Quintero

Apenas hace unos días la Secretaría de Vialidad y Transporte (SEVITRA), ahora a cargo de Francisco García López (Paco Piza), suponemos reinició los trabajos que dejó inconclusos el gobierno de Gabino Cué Monteagudo en la pomposa magna obra de alta tecnología llamado Citibús o Metrobús, o como usted amable lector quiera denominarle.

García López llega a dicha secretaría sin el menor conocimiento del transporte público, desde que llegó no ha podido salir de las inmensas broncas internas y externas que heredó de tres exsecretarios que tuvo esa dependencia; el perredista Pedro Silva, luego el diodorista y gabinista, José Antonio Estefan Garfias, excandidato a la gubernatura del estado, hoy diputado federal por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), y finalmente el panista-gabinista Carlos Moreno Alcántara.

SEVITRA, EN LA OPACIDAD TOTAL

A Sevitra la utilizaron hábilmente, dejaron crecer toda la problemática del transporte público del estado, como son las concesiones, en su modalidad de venta y compra, así como la venta nocturna que se realizó en los últimos meses y días del gabinismo.

Pero para fortuna de los gabinistas ha llegado a Sevitra un amigo y posible aliado de ellos, pues Francisco García López fue diputado local del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y coordinador parlamentario en la LXI Legislatura, así que se conocen muy bien.

García López cuando fue diputado local nunca desechó ninguna iniciativa, acuerdo y convenio que propuso Gabino Cué Monteagudo, por el contrario su firma se acomodó a los bonos y privilegios que sutilmente se enviaban a transferencias bancarias dentro del propio congreso local. Paco Piza conoció perfectamente el ajedrez que jugaron los funcionarios cómplices y corruptos del gabinismo. Pero estaba más ocupado en su imagen y su trayectoria.

Por supuesto que el saqueo, la devastación, usurpación de funciones, la ratería en general de todas las dependencias públicas y su información pasaron por los escritorios de todos los diputados locales, pero todos, por increíble que parezca, guardaron silencio.

Sevitra es sólo un instrumento político, administrativo y operativo, sólo obtiene las ganancias de las membresías utilizadas como concesiones, y las tarifas correspondientes, un negocio redondo de miles de transportistas, de taxistas, de colectivos, del pulpo urbanero, y ahora hasta de moto-taxistas, que no deberían entrar en esta modalidad pero hábilmente y perversamente a alguien se le prendió el foco para allegarse de más ganancias.

Un mototaxi no puede considerarse como un vehículo de transporte público, no tiene ningún sustento legal, lo indica la Ley Federal del Transporte a través de la propia SCT, pero aquí en Oaxaca todo lo hacen permisible, es simplemente generar corrupción, sangrar las escasas posibilidades de sobrevivencia de miles de habitantes que yacen en el subempleo.

NEGOCIO REDONDO

Con la habilidad perversa y criminal, Gabino Cué Monteagudo dispuso a su antojo en contubernio y complicidad con todos los diputados locales de las Legislaturas LXI y LXII, todo un negocio redondo a la sombra de su poder, mágicamente le dio un giro a una Coordinación del transporte (COTRAN), para transformarla en flamante Secretaría, dependencia que albergaría todo lo relacionado al transporte público. No hay otra razón.

Sin embargo, Gabino Cué y sus secuaces fueron todavía por más, sus ambiciones no tuvieron límites; una flamante Secretaría se convirtió en una Secretaría de obras e ingeniería, y así fue; con grandes utilidades, pues finalmente muchos de esos seudoproyectos recayeron a propósito en otra Secretaría como fue la de administración a cargo de otro pillo de cuello blanco llamado Alberto Vargas Varela, que al final de cuentas pudo enredar muy bien los artilugios para montar su gran negociazo.

Y sin más explicaciones, la Secretaría de Administración realizó en su totalidad el metrobús, violando claramente leyes públicas para su ejecución, pero con la anuencia de todas las fracciones de todos los partidos políticos del Congreso Local oaxaqueño. Salvo algunas quejas y denuncias de grupos de ciudadanos las pésimas obras de este seudoproyecto quedaron como una voz en el desierto. Nadie más se opuso a la mega obra del sexenio gabinista.

Y Sevitra como dependencia solo observó con mucho agrado y regocijo ya en los últimos meses por entregar a cargo de Moreno Alcántara y en su voz manifestaba que era y representaba una obra que había pedido la ciudadanía y era solución para el transporte público. Fue adorno y discurso político.

VARGAS VARELA, SU NEGOCIO

Por múltiples razones y lógicas oportunidades los problemas del transporte público pudieron permear el interés de funcionarios corruptos gabinistas para que entraran a la disputa por empañar desde el proceso de licitación de la empresa constructora hasta la compra de camiones y todo lo correspondiente a dicho proyecto.

La entonces Secretaría de administración a cargo de Alberto Vargas Varela, hizo y deshizo a su interés manipulando todo el ejercicio administrativo para continuar con dicho proyecto, sin haber consultado a la ciudadanía, empresarios, ni a los transportistas, el trazo de la ruta, ni el presupuesto requerido.

A lo largo de los últimos dos años la cifra final para concluir dicho proyecto fue a ocurrencia del propio Vargas Varela en diversas entrevistas de medios de comunicación y desde un principio se habló de 400 millones para la primera etapa finalmente se disparó dicho presupuesto con un costo de 4 mil 542 millones de pesos en sus 8.5 kilómetros, dejándolo inconcluso. Sin presupuesto.

DANZA DE MILLONES

Pero se mantenían las contradicciones para luego señalar que la primera etapa sería de mil 283 millones de pesos (incluyendo 179 millones del gobierno estatal, 450 millones del PEF, 211 del Fonadin y 443 millones de empresarios transportistas).

Por increíble que suene posiblemente la comisión de entrega-recepción del nuevo gobierno no estuvo enterado realmente del total del costo de dicho proyecto. Ni lo han aclarado.

Así entre severas contradicciones surgidas entre Vargas Varela, Carlos Moreno Alcántara, Arnaud Viñas de finanzas, y hasta de Alfonso Gómez Sandoval de Segego, y Sergio Pimentel de Sinfra todos desconocían el propio proyecto gabinista. Un verdadero cochinero.

Pero el más audaz fue Alberto Vargas que junto con el otro operador financiero del gabinismo Jorge “El Coco” Castillo, pudieron lograr otro estupendo negocio redondo desde el gobierno mismo.

PÉSIMA OBRA, INCONCLUSA

No hubo licitación. Pero Vargas Varela siendo secretario de administración del gobierno gabinista eligió al “Grupo Indi” propiedad de Manuel Muñozcano Castro, quien arrastraba serias acusaciones desde el Senado de la República por retraso de obras e incremento en costos, y baja calidad en sus obras.

Sin el menor estudio de vialidad, y mucho menos de factibilidad dicho proyecto se estuvo realizando con graves problemas en su trazo, perjudicando a varias colonias como se registró en el Barrio del Exmarquesado donde se detuvieron las obras por varios meses ante quejas de los vecinos.

Representantes de comercios establecidos de esa zona también se sumaron al descontento de los trabajos, ya que la realización de dicha obra afectó a la red de agua potable, así como del alcantarillado, entre otras fallas.
En aquellos últimos meses del gobierno gabinista, las quejas y denuncias ciudadanas alcanzaron al entonces Edil capitalino Javier Villacaña, que poco hizo pues había pedido licencia y estaba ausente de su cargo.

Irremediablemente por carecer de un estudio de factibilidad, el proyecto del metrobús afectará la vialidad de las principales zonas de afluencia vehicular, como lo es la zona de la Central de Abasto, el boulevard Guadalupe Hinojosa, entre otras vialidades.

Vargas Varela presumía en su última comparecencia ante diputados locales en noviembre de 2016, que ya se tenía todo para ser inaugurada dicha megaobra del sexenio gabinista, que no dejarían obras inconclusas… Con gran cinismo cerraban el terrible capítulo del saqueo más descarado de la historia de Oaxaca.

¿REINICIAN OBRA FRAUDULENTA?

Ahí en lo que pudiera llamarse el corazón de una obra que no fue clara desde que inició, en el famoso Parque del Amor, iniciaron los trabajos inconclusos, ahí en una abandonada plazuela o jardín donde se encontraba una estatua olvidada de Ricardo Flores Magón, ahora quien sabe a dónde la enviarán.

En ese lugar que se abarrotó de vendedores ambulantes para luego darles o venderles los mismos espacios a través de las vendetas políticas entre partidos políticos.

Permanecieron ahí gracias a los pactos entre Hugo Jarquín, cuando éste necesitó del voto para la diputación federal, así como cuando fue presidente municipal Ugartechea Begué y luego con Javier Villacaña, los tres personajes hicieron caso omiso para quitarlos, representaron votos y cúmulos de promesas. A nadie importó ofrecerles algo diferente.

METROBÚS, FRACASO VIAL

Como es ya sabido y conocido por todos los oaxaqueños o por lo menos los que les interesa enterarse de la triste realidad, el proyecto del Metrobús o citibús, que nació en el penúltimo año del gobierno de Gabino Cué Monteagudo, surgió de alguna manga habilidosa de los delincuentes de cuello blanco que gobernó el periodo más negro de la historia oaxaqueña.

Todos esos funcionarios, los que firmaron y avalaron, los que acomodaron todo, y desde luego tuvieron el voto secreto, el dictamen que otorgó el Congreso Local oaxaqueño.

Diputados locales que avalaron sin ningún fundamento como se caracterizó dicho gobierno gabinista nadie supo, nadie vio alguna publicación de la convocatoria de la licitación pública que ameritaba una obra de tal magnitud, una obra super inflada en costos y sin grandes beneficios para la población.

Obra que desde a mediados del año 2015 se reiniciaba y que estuvo plagada de irregularidades, nadie detuvo la mega obra gabinista, todos aplaudieron, todos asintieron una obra con fuerte olor a negocio particular, a negocio fraudulento.

NECESIDADES DE TRANSPORTE PÚBLICO, SIN RESOLVER

El 30 de agosto de 2015 se reiniciaron los trabajos en la Calzada Madero y se había contemplado que terminarían en 12 meses pero no fue así, una obra que el gobierno gabinista la entregó de manera inconclusa al gobierno entrante y que defendieron con todos los argumentos posibles, es decir con grandes mentiras.

Cifras y cifras. Hoy reinician un proyecto que lleva la etiqueta de fracaso. Posiblemente al igual que el trienio anterior Sevitra siga “construyendo” proyectos, con olor a negocio, un proyecto que el mismo Paco Piza manifestaba que se iba a analizar su operación, y que los propios transportistas han señalado de ser un fracaso. Un fracaso en todos los órdenes.

De esta manera y de la noche a la mañana hicieron acto de presencia esta semana excavadoras, camiones de volteo, y trabajadores para empezar a concluir la ruta del famoso Metrobús, para ello acomodaron a todos los comerciantes ambulantes de esa zona, les construyeron nuevos puestos de lámina en el puente que atraviesa ese lugar, un corredor peatonal, para así puedan lucir sus productos los comerciantes, una zona de refugio de malvivientes, pero que ahora dicen los políticos que detonará con este proyecto…Y las preguntas forzadas; ¿cómo convencieron a todos esos ambulantes para ser reacomodados en dicha área que era considerada un área verde?¿pagaron derecho de piso a la autoridad municipal? o ¿es un regalo de algún político para futuras elecciones?
¿Seguirá Sevitra, una dependencia administrativa cien por ciento, realizando obras?

Se resuelve el problema o se negocia el libertinaje… ¡Hasta la próxima!

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