EDITORIAL 726

INDIFERENCIA CIUDADANA

Hace algunas décadas, el elector hasta se levantaba temprano para acudir a una cita muy importante: apoyar las aspiraciones del candidato de su preferencia. Hoy en día la indiferencia es evidente ante las acciones viscerales de quienes hoy nos gobiernan.

Como bien decía él canta autor José Alfredo Jiménez, no encontramos las palabras precisas para expresar o escribir, que hoy en día los aspirantes a cargos de elección popular han perdido credibilidad absoluta, ya nadie les cree y eso es sumamente preocupante para los candidatos.

La gran mayoría no abrió campaña de proselitismo político como se hacía hace algunos años, esto es por las acciones que han escenificado en los últimos años los que hoy nos gobiernan tanto en la Cámara de Senadores, como en el Congreso de la Unión, Presidentes Municipales y la República.

Hace algunos ayeres, se dejaba escuchar las tamboras y los instrumentos de vientos acompañando al aspirante; se observaba al candidato recorrer las principales calles y avenidas de la ciudad seguido de un importante número de electores, militantes y simpatizantes.

Organizaciones civiles, sociales y políticas, externaban en algunos medios de comunicación, impresos principalmente, el apoyo al candidato de preferencia, pero hoy en día, la cruda realidad es otra y ningún candidato ser atreve a salir a las calles ante el riesgo de ser vapuleado o exhibido por la ciudadanía ante sus falsas promesas de campaña.

Es triste y vergonzoso que no hayan abierto campaña de proselitismo político, pues la indiferencia ciudadana es evidente, ya que el grave error que han estado cometiendo los políticos o quienes nos gobiernan, es que hayan impuesto en las candidaturas a sus subalternos, a sus “queridos” o “queridas”, a personas non gratas por el pueblo, a trasgresores de la Ley, incluso, otros se atrevieron a poner a sus hijos, a los junior.

No hay candidatos honestos, no hay propuestas que convenzan a la ciudadanía ante las falsas promesas de campaña, algunos no tienen dinero, otros se han visto en la penosa necesidad de buscar a sus amigos en distintos medios de comunicación para “pactar”.

Mariuma Munira o “Muma” la “machorrita” como ella misma se autodenomina, es una de esas candidatas que en los últimos años y su corta carrera de “política”, la conocen como traidora, infractora de la ley, pues ahora dice que ya es priista, similar como “Pepe Toño”, que logró encumbrase como Legislador Federal haciéndole creer a los ciudadanos que ya era perredista.

Claudia Arteaga es otra aspirante a la Diputación Federal que busca el apoyo ciudadano, pero la sombra de su negro antecedente como empresaria mala paga y el fraude escenificado con el entonces presidente municipal Gerardo García Henestrosa, la persiguen y los electores no le darán la confianza, porque es una vil tracalera.

Este tipo de situaciones ha enlodado o ensuciado la vida política, provocando que los electores no crean más en las mentiras en estos parásitos, que llegando al cargo de elección popular, nunca cumplen con lo que prometieron, haciendo realidad este verso muy popular: “Los políticos son como las palomas, primero cuando están abajo, comen en tus manos, después cuando alzan el vuelo todavía te quieren cagar encima”. De esos y esas hay muchos.

Aprovechando las redes sociales y el Internet, en esta próxima jornada electoral hay que analizar cada propuesta, cada mensaje y votar por el partido o político de su preferencia, pero tiene que ser alguien que de verdad convenza, así que usted amable lector tiene la última palabra: ¿pobres políticos o políticos pobres?

Leave a Comment
¡Síguenos en Twitter!
PORTADA IMPRESA DE LA SEMANA
Caricaturas de Ben Morín
" "
Spot Semanario de Opinión